Estalla la tensión en el barrio de San Lázaro tras el tiroteo entre clanes que acabó con la muerte de una niña de tan solo dos años en Plasencia. La venganza ha llegado, se temía que pudiera suceder y finalmente se ha producido a pesar de la presencia policial: una de las casas de los presuntos asesinos ha sido quemada por la familia de la niña de dos años que murió.