Un nuevo escándalo sacude al Sistema Penitenciario español. Un juzgado de Ávila está investigando a varios funcionarios de la cárcel de mujeres de Brieva, acusados de un posible delito de cohecho. Al parecer, los trabajadores habrían facilitado un móvil a la asesina del niño Gabriel a cambio de mantener relaciones sexuales con ella.