La maternidad es un tema que preocupa a Rocío y a Alfredo, pues él no quiere tener hijos, por lo menos actualmente, porque puede influir en su carrera profesional como actor. Al entrar en plató y ver el carrito, a Alfredo se le ha cambiado la cara, por no saber quién le habrá llevado al programa y le habrá dejado un carrito para bebés, tanto que lo ha apartado del sofá.