José llegó a pesar más de 180 kilos y tras un duro accidente por el que casi le tienen que amputar una pierna, los médicos no apostaron por su recuperación, sin embargo, su amiga Neli consiguió que a través del deporte saliera adelante. Se mantuvo postrado en una silla durante mucho tiempo y poco a poco consiguió cambiar sus hábitos, llegando a disfrutar al máximo del boxeo.