Víctor, de 28 años y natural de Sevilla, conoce al detalle a todos los vecinos de su pueblo. Según relata en 'El diario de Jorge', se marchó de su localidad a los 19 años porque no se sentía cómodo ante los comentarios que recibía por su orientación sexual. Años después, regresó y encontró en el arte una forma de reconciliarse con su pueblo y con las personas que lo habían visto crecer.