A pesar de que María viene de una familia católica, hace tres años decidió convertirse al Islam, la religión de su pareja. Al tiempo, la joven decidió mudarse a Barcelona y desde entonces no ha vuelto a saber nada de su madre ya que esta le bloqueó de todos lados. Solo mantiene contacto con su hermana, Carolina, a quien ha invitado al programa para pedirle que haga de mediadora.