Manolo y Javier formaban parte del grupo de música ‘Metraca rumba’ y compartían conciertos, risas y fiestas… hasta que Javier, fundador del grupo, decidió sustituir a Manolo, su amigo, por otro músico. Desde entonces su amistad se fue a piqué. Precisamente por eso, Javier visitaba ‘El diario de Jorge’, para poner fin a dos años de silencio.