María Lara llegó a ‘El camino de la verdad’ con un dolor profundo por no haberse sentido aceptada por su padre en su decisión de transicionar de género. A lo largo del camino, padre e hija han sabido volver a encontrarse y cerrar heridas del pasado, antes de tomar la última decisión en la Plaza del Obradoiro, protagonizando un momento de lo más emotivo.