Joaquín cogía el micrófono y señalaba lo siguiente: "Buenos días". Tras esto, intentaba rápidamente corregir: "Buenas tardes, buenas noches", expresaba en actitud nerviosa. "¡Es que ya es mañana!", apuntaba rápidamente el participante, mirándose el reloj y pronunciándolo hasta en cuatro ocasiones. "Es verdad. La hora que es... ¡es que parece que esto está grabado!", bromeaba Risto Mejide.