Después de 15 años del asesinato de Lucía Garrido, la incansable lucha de Rosa, su hermana, por lograr justicia dio resultados y, finalmente, Manuel Alonso y el sicario que contrató para asesinar a su exmujer fueron condenados como autores del crimen. Sin embargo, Rosa, que no se rindió nunca, falleció a consecuencia de un cáncer antes de conocer esta sentencia.