Como vemos, el caso de la asesina de Gabriel Cruz -que gozaría de beneficios a cambio de tener relaciones sexuales con funcionarios- no es aislado. Miguel Carcaño habría podido disfrutar de un ordenador, un teléfono móvil y un aparato de Wi-Fi en la cárcel de Herrera de la Mancha, según un expreso del centro.