Después de esto, un especial momento llegaba para Ana, el de elegir el vestido con el que quería casarse, lo hacía acompañada de sus dos mejores amigas, con las que compartía lágrimas y emoción por verla feliz y con recuperando la ilusión: "Me tocaba vivir cosas bonitas". "Eres una persona extraordinaria y te mereces una boda así".