Jesús, de Lleida, sabía que era el día en el que le toca jugar y que en el momento que la oferta de la banquera superara los 8.000€ era el momento de plantarse. El concursante ha ido abriendo las cajas según le había sugerido la inteligencia artificial, pero no ha esperado a saber cuál era el premio que escondía su caja número 10 en ‘¡Allá tú!’.