Manuela Blanco Cantero, más conocida públicamente como Cristina Blanco, la futuróloga de los famosos y también madre de Miguel Ángel Muñoz, ha fallecido a los 61 años a causa de un infarto sufrido en la residencia de Majadahonda en la que vivía desde hacía varios años. Una noticia que ha dejado a sus hijos completamente perdidos y el cantante y actor con ánimo de desahogarse le ha escrito una emotiva carta en las redes de la que se han hecho eco en 'Vamos a ver'.
El intérprete siempre ha proclamado el amor que sentía por su madre y lo mucho que valoraba que ella se hiciera a un lado cuando saltó el escándalo de la cámara oculta que hizo que muchos famosos perdieran su confianza. El retirarse de los focos pese a las insistentes llamadas por él, es algo que Miguel Ángel Muñoz le ha agradecido en estas líneas.
Acompañando a este mensaje, Miguel Ángel Muñoz ha compartido también numerosas fotografías de ella y también junto a los suyos de muy diferentes etapas. El hacer público ahora la triste noticia que sucedió repentinamente el pasado 7 de junio ha dejado a todos descolocados, aunque a él le queda el consuelo de que se pudo despedir de ella en una última visita tras regresar de Estados Unidos el día 5.
Estos últimos años han sido límite para ella, tal y como ha recalcado en estas líneas Miguel Ángel Muñoz. "Has vuelto a librar la muerte en demasiadas ocasiones, pero parece que esta vez, justo cuando más consciente emocionalmente estabas, el cuerpo no te acompañó", ha escrito acerca del trágico desenlace y el vacío inmenso que les ha dejado.
“Querida mamá: Has sido una mujer valiente, carismática con muchísimo carácter y tremendamente pasional. Una mujer tocada con una varita mágica capaz de hacer lo imposible para la mayoría de los mortales. Nunca te lo he dicho a ti pero siempre he pensado que tu intuición tan asombrosa se debía a que eras superdotada. Adicionalmente tu fortaleza y resiliencia eran absolutamente extraordinarias.
Tu vida ha sido la montaña rusa más vertiginosa que uno pueda imaginar y la viviste al máximo, demasiadas veces al límite y muchas veces sin cinturón de seguridad. Has vivido desde muy joven con un trastorno mental que fue diagnosticado demasiado tarde. Era tan complejo de entender para ti y de apreciar para los demás por enormes capacidades y habilidades sociales, qué incluso en nuestro círculo más íntimo nos olvidábamos a diario de la enfermedad y muchas veces nos costaba verte con la empatía suficiente que se le debe tener a una persona enferma.
Gracias, mamá por haberme dado la vida, por quererme tanto. Aunque ese inmenso amor fuera a tu manera y muchas veces yo no te lo pudiera expresar por nuestra biografía emocional, siempre he sentido que tanto yo como mis hermanos hemos sido lo más importante para ti.
Gracias también por cuidar de mí en lo profesional y por ponerte a un lado de los medios de comunicación hace ya más de 20 años y nunca haber entrado en la rueda de hablar de ti o de otros, a pesar de todas las veces que han hecho todo lo posible para tener un testimonio tuyo, o por muy atractivas que fueran la ofertas que te hacían para hablar de todas las personas que confiaron en ti partes muy íntimas de su vida, siempre mantuviste sus secretos para ti y continuaste con una discreción admirable.
Gracias por haberme mostrado todas las caras de la vida en primera persona basadas en tu experiencia personal. Las luces y también todas las sombras por las que tuviste que pasar y así hacerme selectivo en lo que sí quiero en mi vida y en lo que no.
En estos 3 últimos años has vuelto a librar la muerte en demasiadas ocasiones, pero parece que esta vez, justo cuando más consciente emocionalmente estabas, el cuerpo no te acompañó. A pesar del impacto de lo repentino que ha sido y del dolor, me alegro mucho de que te hayas ido en paz y durmiendo plácidamente el pasado sábado, 7 de junio. Nos dejas un vacío inmenso a toda la familia y a todo tu entorno más cercano que será muy difícil de llenar.
Te estaré también eternamente agradecido por querer aparecer en mi documental #LAÚLTIMAVUELTA, y que te hiciera tanta ilusión. Y me da muchísima pena que vayas a poder asistir a su estreno en el cine, así como tampoco me podrás ver el día de mi cumpleaños en el Teatro Romano de Mérida. Pero sé que estarás viendo todo esto y mucho más desde algún lugar privilegiado con alguno de tus súper poderes. Te quiero y te voy a mucho de menos mamá. Descansa en paz”.