Kiko Rivera y su novia, Lola, se encuentran en estos momentos en Chiclana de la Frontera (Cádiz) disfrutando de unas plácidas vacaciones. Una información que conocemos gracias a una testigo que ha presenciado de cerca cómo ha sido la estancia de la pareja, dejando unas declaraciones sobre ambos que van a dar mucho de qué hablar.
“Estuvimos todo el día súper cerca de Kiko y Lola”, comienza contando la testigo, para continuar asegurando que “Lola estaba constantemente pendiente de la hija de Kiko. De hecho, era ella quien se ocupaba de la niña más que el propio Kiko”.
Además, según la testigo, “Kiko estaba bastante desmejorado. Más delgado... Yo creo que el ictus le ha pasado factura y se le nota físicamente”.
En cuanto a Lola, la testigo asegura que no se separó en ningún momento del DJ: “Estaba todo el rato a su lado. Diría que incluso demasiado pendiente de él. Muy sobreprotectora. Como si tuviera que estar vigilándolo y cuidándolo continuamente. Como si no pudiera valerse él por sí mismo”.
Por último, la testigo cuenta que, en un momento de la tarde, Kiko Rivera y Lola se pusieron a charlar con el cantante Juan Peña, amigo de ambos.