Mar y Christian decidieron ir a ‘La isla de las tentaciones’ con el objetivo de fortalecer su relación, que no pasaba por su mejor momento. Ella necesitaba que su pareja le demostrara que realmente es importante, pero nada está sucediendo como ella esperaba.
Desde la primera hoguera, Mar aseguró ver a un Christian que no conocía, que no había respetado su límite de ‘no guarreo’ y que, en consecuencia, no la estaba respetando a ella, pero esta situación ha ido a más y así lo ha explicado en ‘El debate de las tentaciones’.
Las terceras hogueras han sido unas de las más duras para todos los participantes de ‘La isla de las tentaciones’, pero si hubo algo que quedará para la historia, es la fuga de las chicas, al completo, con la intención de llegar a ‘Villa Montaña’. Una situación que Mar quiso explicar en ‘El debate de las tentaciones’: “Es un momento que puede parecer cómico, pero la desesperación que sientes para tirar y correr es terrible”.
Es esta desesperación precisamente lo que está haciendo que las dudas de Mar sobre su relación con Christian vayan a más cada día que pasa. Y la causante no es otra que Ainhoa, la soltera con la que su pareja tiene una conexión muy especial. “La mente se va todo el tiempo a la otra villa. Yo sé que Christian me quiere muchísimo y jamás me haría daño, pero él sabe que me está haciendo daño y no entiendo por qué sigue”, decía.
Mar explicó que sabía perfectamente dónde habían ido, sabía que tenían que tentarse, pero una vez allí, por mucho que se haya hablado todo previamente, la situación lo cambia todo, hasta la forma de hablar de su pareja. Esto fue algo que algunos colaboradores le reprocharon: “Me han llamado mucho la atención tus expresiones hacia él, siempre despectivas”, decía Terelu.
Asintiendo, Mar reconocía que llevaba razón e intentó justificarse asegurando que ellos habían pactado que no jugarían con la tentación física, ni más bien con la “mental”, es decir “conociendo a la persona”. Por esto, cuando ella ve a su pareja bailando o jugando con Ainhoa se viene abajo, pero admitió su error: “Se me fue muchísimo la boca”.
Marta Peñate también señaló que, si se trata de conexión mental, ella también la tiene con Charlie, y Naomí apuntó a que no entiende por qué no puede aceptar que cada uno se tiente de una forma diferente, si al final, ambos lo están haciendo, pero ella se volvía a agarrar a “una conversación previa” en la que ambos habían establecido juntos sus límites.
Más allá de los juegos, ante los que no cedía en su opinión de nombrarlos “guarreo”, fueron unas imágenes inéditas las que hicieron que se Mar se derrumbara: en ellas se evidenciaba la conexión real que hay entre Christian y Ainhoa, más allá de los juegos de las fiestas.
“Creo que está intentando poner límites, pero al final se está dejando llevar porque la muchacha yo creo que le llama la atención. Y yo sé que hemos venido a esto, pero al final ver así a tu pareja con otra chica duele. Jamás pensé que pudiera tener un acercamiento así”, confesaba con lágrimas en los ojos, y añadía que jamás hubiera imaginado ver así a Christian con alguien.
Y cuando decía así, también se refería a su carácter. “Él es un chico tímido, conmigo jamás ha bailado, nunca lo he visto bailar así con una chica, no lo ha hecho ni conmigo”.