‘La isla de las tentaciones 10’ ha comenzado y lo ha hecho con la intensidad que prometía. La tensión entre las parejas no se ha hecho esperar, una sola noche en el reality ha bastado para que los solteros y las solteras hayan sacado a relucir sus inseguridades y los celos hayan tomado el protagonismo.
La fiesta de bienvenida en Villa Montaña en la primera noche ha hecho que todo estallara cuando las parejas llevaban separadas un día. Y es que una de las novedades que trae esta edición de ‘La isla de las tentaciones’ ha hecho que todo saltara por el aire en el primer encuentro de las parejas.
Las chicas habían podido ver unas imágenes de sus parejas junto a las solteras en su primera noche separados, y la tensión no se ha hecho esperar cuando se han reencontrado con los chicos. Ellas no pudieron contenerse y, sin que sus parejas hubieran llegado a sentarse en este primer reencuentro, comenzó el recital de gritos y lágrimas.
Ellos se defendieron, aseguraron que no había pasado nada con las solteras más allá de algún juego, pero sus palabras no fueron suficientes para algunas de las participantes. Tanto fue así que Sandra Barneda, la presentadora del reality, tuvo que intervenir muy seria, para frenar la disparatada situación que se estaba viviendo.
Nerea fue la gran protagonista del enfrentamiento más brutal de la noche. Nada más ver a José llegar se levantó para encararse con él: “¿Qué co** haces hablando con la pu** rubia de mier**? ¿Me lo explicas? ¡Que llevo todo el día llorando!”. José, que no acaba de entender qué le sucedía a su chica, se defendía: “He llorado tres veces”. “¡Qué no le hables!”, le repetía entre gritos desesperados ella mientras él repetía que “no me gusta ninguna”.
Los gritos no cesaban, Sandra Barneda llamó a la pareja al orden en varias ocasiones, sin éxito, lo que hizo que se pusiera muy seria y les diera el primer toque de atención: “Os sentáis u os vais fuera. Sé que es fuerte, pero estáis aquí y hay una norma clara: a mí me tenéis que respetar. Esto, por supuesto, va a tener consecuencias. Esto es difícil y lo sabíais, que no vuelva a pasar”.
Pese a la llamada de atención, Nerea no podía controlar su estado de nervios y continuó con los reproches hacia José, hasta tal punto que él no pudo más: “Si no estás preparada para estar aquí, nos vamos”. Ella no cejaba en su empeño de hacerle entender que había visto actitudes de él que no le habían gustado, pero José no estaba dispuesto a ceder: “Yo no puedo hablar con mi pareja como una persona normal, tú no eres normal y yo no quiero estar con una persona así”.
Nerea y José no fueron los únicos que se dejaron llevar por los celos. Julia quiso alertar a Luis sobre una de las solteras, Fátima: “Te lo estoy contando porque sé el buen rollo que tenéis y son unas víboras”. Los nervios hicieron que él se rompiera y comenzase a llorar. “No quiero que pienses cosas que no son”, le pedía a su chica, que continuaba: “He visto a una tía encima de ti en la piscina”.
Ante esta acusación, el resto de participantes intentaron calmar a Julia asegurando que eso no había pasado, pero ella ya no sabía qué pensar. La desconfianza era clara, pero Luis aún tenía esperanza de que eso cambiase: “Espero que con el tiempo ella vaya confiando más en nosotros, porque no he hecho nada fuera de lugar”. Ella, entre lágrimas, confesaba que la situación le estaba pudiendo: “Yo he venido para que me demuestre que soy su prioridad, y ya no sé ni qué pensar, me estoy volviendo un poco loca”.
Mientras, Ainhoa intentaba mandar un mensaje a Álex entre susurros, pero Sandra se dio cuenta y quiso saber qué sucedía: “Que me quiero ir”. Él le recordaba dónde estaban y le pedía paciencia, recordándole que todo había sido un juego, pero ella no podía: “Te ha chupado el cuello, ¿quieres que me chupen el cuello? Me da igual que haya sido un juego. ¡Cómo voy a confiar en ti!”.
“Yo sé que Ainhoa lo está pasando muy mal, pero por favor, amor, piensa dónde estamos, no hemos hecho nada, de verdad”, le explicaba Álex entre lágrimas. Unas lágrimas que parecían no ser suficientes para su chica, pero él continuaba: “Yo en la calle no he hecho nada para que desconfíes de mí, necesito que aguantes aquí para que pueda demostrarte que puedes confiar en mí”.
Atamán era uno de los participantes que más tranquilo se mostró en el encuentro, él tenía claro que habían ido a ‘La isla de las tentaciones’ “para conocer a gente” y no veía problema en lo que habían estado haciendo, pero su pareja no tenía el mismo punto de vista: “Nosotros también conocimos a los chicos y no hicimos nada de lo que ustedes hicieron”.
Tampoco se mostró nervioso Chirstian, todo lo contrario que Mar, que no tardó en reprocharle: “La primera noche y te estás restregando”. Él negaba la mayor, pero ella lo tenía muy claro: “En directo vi como bailabas pegado con una chica y te dije que, por favor, guarreo no, que me da mucha vergüenza, que esto lo ve todo el mundo”.
Tal fue la tensión entre las parejas que Sandra Barneda tuvo que intervenir en varias ocasiones para frenar los reproches de las parejas y recordarles dónde estaban: “Solo ha pasado una noche, tenéis que confiar. Esto es un proceso, un viaje intenso, pero si creéis en el amor, lo habéis visto, el amor puede con la tentación”.
Tras los gritos y las lágrimas, la presentadora quiso dejarles claro que, ellos y ellas, son los únicos que tienen en su mano que sus relacionen salgan victoriosas de la experiencia, una aventura que acababa de comenzar y por la que les quedaba todavía mucho recorrido y muchas imágenes más por ver:
“Está claro que la sombra de la tentación está siendo la protagonista de las primeras horas de esta experiencia. Los solteros y las solteras, con los que ya convivís, están dispuestos a encontrar las fracturas en vuestras relaciones, en busca de una nueva oportunidad para su amor. Pero eso solo va a depender de vosotros”.
Con la tensión todavía en el aire, llegaba uno de los momentos más tensos para las parejas: conocer, ya sin capa, a los solteros y solteras de esta edición. Y, como era de esperar, la batalla no tardó en dar comienzo. “No tengo ganas de ver ningún careto de estos”, comentaba con sus compañeros Atamán, unos caretos que para Luis eran familiares: “Vaya tela, ahora sí que estoy flipando, increíble…”.
La actitud chulesca de los tentadores que soltaron varias puyas a los solteros hizo que José estallara: “Perdéis muchísimo sin la careta”, a lo que uno de ellos le espetaba: “Ya mismo sois vosotros los solteros”. Como en una batalla de gallos, las perlas fueron desde el “te faltan abdominales” al “tienes que volver a nacer para ser como yo”.
Si parecía que la tensión entre los chicos y los tentadores había llegado a lo más alto, llegó entonces el turno de las chicas, que hicieron que la situación fuera, si cabe, más intensa. “Son unas maleducadas”, decían las chicas, y las solteras contraatacaban, especialmente contra Nerea: “¡Cállate y cómprate una vida, frikifan! Que estás más enamorada de mí, que de tu novio”.
El cruce de ataques y gritos fue a más y Nerea se dejó llevar por su estado de nervios, llegando, incluso, a pedir a José algo bastante complicado: que no hablase con ellas. Julia, más calmada, se dirigió a los chicos directamente para intentar abrirles los ojos: “Ya estáis viendo lo que tenéis”. Una advertencia que acabó siendo mutua, pero que presumía ser solo la antesala de todas las imágenes que nos quedan por ver en esta décima edición de ‘La isla de las tentaciones’.