Con el final de la experiencia cada vez más cerca, las ‘hogueras mixtas’ de ‘La isla de las tentaciones 10’ hicieron que los sentimientos estuvieran más a flor de piel que nunca. También las dudas, los miedos y las traiciones.
Lucas vio como Yuli había traspasado todos los límites con Óscar y ella fue consciente del dolor que le estaba provocando. Atamán confirmó que lo que hay entre Leila y David es mucho más un ‘calentón’ y la canaria se marchó destrozada tras ver a su todavía novio besándose con tres chicas en la misma noche.
Por otro lado, David descubrió que Alba había caído en la tentación con Álex, mientras que ella se fue siendo consciente de que su chico no había hecho nada, pero que estaba muy enfadado. Y finalmente, Bayan protagonizó uno de los momentos más dramáticos al ver a Miguel junto a Claudia, con quien en el pasado había tenido algo. Él por su parte, se sintió totalmente angustiado a ver que ella se estaba tentando con Amar.
Una vez asimiladas todas las emociones, al día siguiente no todos pudieron pasar página y continuar disfrutando en las villas. Bayan no pudo evitar las lágrimas asegurando que no entiende lo que está haciendo su novio, y confesó estar harta “de que todo el mundo me día que confíe”.
Alba se sentaba a su lado, y no dudaba en repetir: “Gordi, te estamos diciendo que confíes”, y también se sinceraba sobre su preocupación: “Mi novio esta noche habrá estado destrozado, lo sé”.
Pese a que no podían decir nada de lo que habían presenciado en las ‘hogueras mixtas’, las chicas continuaron su conversación. “Yo creo que te va a perdonar”. Alba no esperaba estas palabras, y Bayan continuó: “Si estás arrepentida, intenta que te perdone”.
La andaluza necesitaba saber más, que le contara si las imágenes le habían dolido mucho a David. Bayan, asintiendo con la cabeza, volvía a repetirle: “Yo creo que te va a perdonar, porque no has hecho nada más, no te has ido a la cama, es diferente”.
Alba, que no se encontraba en su mejor momento, aseguró que está deseando poder ver a su pareja, poder hablar con él, “darle explicaciones y pedirle perdón las veces que haga falta”.