La situación que ha atravesado Aramís Fuster ha dejado sin palabras al equipo de 'Fiesta'. La pitonisa ha abierto las puertas de su domicilio en Madrid a Martín de la Torre, reportero del programa, que ha pasado 24 horas junto a ella para conocer de primera mano cómo es su día a día.
El reportero ha podido comprobar las condiciones en las que ha estado viviendo durante los últimos meses, sin agua corriente, sin luz y sin algunos de los servicios básicos de cualquier vivienda.
La realidad que se ha encontrado el equipo del programa ha sido especialmente dura. Aramís no puede utilizar el baño con normalidad, hasta el punto de que tiene que hacer sus necesidades en bolsas de plástico que posteriormente deposita en el descansillo del edificio. Y para asearse, la pitonisa ha explicado que tiene que usar botellas de agua mineral que se echa por encima.
Una situación que se ha complicado todavía más durante los meses de calor que estamos viviendo. Sin electricidad, Aramís tiene que recurrir a baterías portátiles para poder cargar su teléfono y poder usar el ventilador.
Aramís no ha escondido lo difícil que ha sido para ella afrontar esta situación. "Estoy intentando sobrevivir y, a ratos, creo que no lo voy a conseguir", ha confesado durante una conexión con Frank Blanco, presentador de Fiesta, y algunos de los colaboradores del programa.
Durante esta conexión, el calor que hacía en el interior de la vivienda ha sido evidente. Martín de la Torre ha explicado que se encontraba "chorreando" por las altas temperaturas, mientras Aramís relataba las dificultades que tenía para hacer frente al día a día.
"No tengo nada. Baterías que he tenido que comprar para poder cargar el teléfono, los ventiladores...", ha explicado la pitonisa. Una situación extrema que también ha generado problemas con sus vecinos, especialmente cuando ha necesitado utilizar el generador para disponer de electricidad.
Pero si ha habido una situación impactante, ha sido cuando el reportero le ha preguntado sobre cómo se asea y hace sus necesidades en esas condiciones. Aramís, hundida, ha sido sincera: "No es baño porque no hay agua", ha explicado Aramís cuando el reportero le ha preguntado por esa estancia de la casa, y ha mostrado cómo tiene que hacer sus necesidades: "Miccionar y defecar en una bolsa de plástico".
Desolada, y después de explicar las condiciones en las que está viviendo, Aramís se ha venido abajo por completo: "Si Dios me mandara la muerte en este momento, yo le daría las gracias". "Es que no puedo más", le repetía, visiblemente afectada, al reportero de 'Fiesta'.
Durante la conversación con Aurelio Manzano y Marina Esnal, además, ha surgido otro asunto especialmente delicado para la pitonisa: la relación con sus dos hijos. Aramís ha pedido insistentemente que se les mantenga al margen de la situación que está viviendo.
"No es el momento, Aurelio. No es el momento. Dejarlos a ellos al margen de todo esto", ha respondido cuando le han preguntado por qué sus hijos no la están ayudando. Aramís ha asegurado que ellos "no quieren saber nada" de ella y ha explicado que se avergüenzan de su madre.
La pitonisa también ha defendido que no puede obligarles a quererla. "Yo no puedo obligar a mis hijos a que me quieran. Nadie puede obligar a nadie a querer a nadie", ha dicho, señalando además a su exmarido al afirmar que, según ella, les habría puesto toda la vida en su contra.