Originals
Hazte Infinity+

El precio justo

El precio justo30 julio 2026

Carlos Sobera no puede contener la risa tras el inesperado lío de un concursante con sus propias apuestas: "¡Esto parece el mercadillo!"

Manuel protagoniza uno de los momentos más cómicos del programa al olvidar el precio que él mismo había elegido para uno de los productos.
Compartir:

Hay ocasiones en las que un concurso de televisión se convierte, durante unos minutos, en una auténtica comedia improvisada. Eso fue exactamente lo que ocurrió en la última entrega de 'El precio justo', cuando Manuel, un concursante conocido en su pueblo como "el campeón", acabó provocando uno de los momentos más divertidos del programa por culpa de un detalle que parecía imposible: olvidó el precio que él mismo acababa de elegir.

La escena fue creciendo poco a poco entre cambios de opinión, consejos familiares, intervenciones de Carlos Sobera y Tania Medina y una sucesión de cifras que terminó descolocando a todos los presentes. El desenlace dio pie a una de las frases más espontáneas del presentador, que no pudo evitar exclamar entre risas: "¡Esto parece el mercadillo!".

Manuel llegaba dispuesto a demostrar que era "el campeón"

Antes incluso de comenzar el juego, Manuel ya había dejado una de las anécdotas del programa.

Al explicar que en su pueblo le conocen como "el campeón", Carlos Sobera bromeó pensando que el apodo respondía a algún título deportivo. Sin embargo, el concursante aclaró que todo tenía relación con su profesión de frutero y con el nombre comercial de su negocio, un intercambio que sirvió para romper el hielo antes de afrontar uno de los retos más complicados del concurso.

El 'Check Out' empezó con decisiones rápidas... y terminó en caos

Tras superar la puja inicial y acumular sus primeros 100 euros, Manuel tuvo la oportunidad de luchar por un reloj inteligente de alta gama.

Para conseguirlo debía superar el conocido juego del 'Check Out', en el que los concursantes tienen que asignar un precio a cinco productos diferentes y lograr que la suma final quede lo más cerca posible del precio real, con un margen máximo de dos euros.

Los primeros artículos parecían no plantear demasiadas dificultades. Manuel fue asignando importes con bastante rapidez mientras consultaba de vez en cuando a los familiares que le acompañaban en el plató. Sin embargo, todo cambió al llegar al último producto: un tarro con cuchara para la cocina.

El tarro con cuchara que desató el debate

Lo que parecía el objeto más sencillo acabó convirtiéndose en el gran protagonista del juego. El concursante comenzó valorándolo en ocho euros, pero Carlos Sobera y Tania Medina empezaron a bromear con los accesorios que incluía el producto. "También lleva cucharita", recordaba la copresentadora.

A partir de ahí comenzaron las dudas. Ocho euros pasaron a convertirse en doce, después en quince y finalmente en dieciocho, mientras la familia opinaba desde el público y el propio Manuel cambiaba varias veces de criterio.

El presentador incluso ironizó con la posibilidad de que "la cucharita fuera un cucharón", alimentando todavía más el divertido intercambio antes de cerrar definitivamente la apuesta en 18 euros.

"¿Dijiste 15 o 18?" La escena que hizo estallar a Carlos Sobera

La verdadera sorpresa llegó durante la resolución de los precios. Después de comprobar varios productos y mantener intactas sus opciones de victoria, llegó el turno del famoso tarro con cuchara. Fue entonces cuando nadie parecía recordar cuál había sido finalmente la cifra elegida.

'El Campeón' y Carlos Sobera no se aclaran con el precio elegido
'El Campeón' y Carlos Sobera no se aclaran con el precio elegido

Mientras unos defendían que eran 15 euros, otros insistían en que la apuesta definitiva había sido de 18.

El propio Manuel tampoco tenía claro qué cantidad había terminado diciendo, lo que provocó un intercambio tan caótico que Carlos Sobera acabó reaccionando entre carcajadas. "¡Esto parece el mercadillo!", exclamó el presentador mientras intentaba poner orden entre tantas cifras distintas.

Finalmente todos recordaron que la decisión definitiva había sido fijar el precio en 18 euros y el juego pudo continuar.

La confusión terminó convirtiéndose en un acierto

Paradójicamente, el producto que más dudas había generado terminó siendo el que permitió a Manuel equilibrar toda la suma.

El precio real del tarro con cuchara era notablemente inferior a la cifra elegida por el concursante, una diferencia que compensó los pequeños desajustes acumulados en el resto de artículos.

Cuando Carlos Sobera anunció el resultado final, confirmó que el margen de error se encontraba dentro del límite permitido y Manuel consiguió hacerse con el premio entre los aplausos del público.

MÁS VÍDEOS