Tres años después del ataque del 7 de octubre, en Israel las familias de las víctimas reprochan al primer ministro, Benjamin Netanyahu, que no hiciera más por los rehenes. Es el caso de Michael. Su hijo murió después de resultar herido y capturado en el festival Nova. Nuestra compañera, Laura de Chiclana ha hablado con él, que nos relata cómo su drama comenzó con una llamada telefónica.