La mitad de la inversión en España ha sido dedicada durante décadas a construir más kilómetros en la red de alta velocidad ferroviaria. El año pasado se registraron un total de 44 millones y medio de pasajeros en la alta velocidad y diez veces más este dato en el servicio de cercanías. Sin embargo, la intensidad de su uso está muy por debajo de otras redes europeas como la de Francia o Italia.