Las protestas celebradas en Mallorca han paralizado un desahucio de una familia vulnerable compuesta por un joven dependiente con más de un 40% de discapacidad y su madre. Según ellos mismos confirman, tienen voluntad de pago, pero no capacidad para hacer frente a la deuda. La propietaria de la vivienda denuncia que, dicha deuda, asciende a los 10.000 euros.