El papa León XIV ha sido operado de un cáncer de pulmón, un diagnóstico más grave de lo esperado. Un tumor maligno que fue extirpado con éxito. Cuando el pontífice, de 71 años, llegó al hospital quería someterse lo antes posible a la cirugía porque tenía previsto viajar a Latinoamérica en noviembre. Él mismo había anunciado su operación dos días antes de pasar por quirófano.