El PP y Vox han sido duros con el ministro de Transportes, a quien han acusado de lo ocurrido hace seis días en Urda, Toledo, y a quien han pedido “responsabilidad política” con su dimisión. La izquierda y los aliados parlamentarios también le han pedido que dimita. Además, todos los grupos le han recriminado que hayan puesto el foco en el error humano de un trabajador.