Feijóo se ha querido dirigir directamente a los ciudadanos y especialmente a los sindicatos para pedirles que no sigan adelante con una huelga que tendrá lugar en ocho días y justo seis días después de un accidente de trenes que ha cambiado la perspectiva del país. Mientras, el Gobierno ha solicitado “que no se utilice el dolor de las víctimas” del siniestro con fines políticos.