El LearJet 60 había despegado de Austin con destino a las Bahamas. En el viajaban un empresario con su mujer y dos hijos, acompañados de la cuidadora de los niños y otra pareja de amigos. Todos ellos fallecieron en la colisión del avión. También lo hicieron el piloto y la copiloto, una joven de 20 años, conocida porque había obtenido su licencia cuando apenas tenía 17.