La manipulación de un bote de gas pimienta en el Congreso por parte de la diputada del PP, Ana Vázquez, no quedó solo en la expulsión de la popular, sino que tuvo además costes económicos. La empresa contratista del comedor tuvo un gasto de 800,33 euros por comida tirada a la basura, según un informe presentado por los letrados del Congreso.