Un convoy en llamas a la altura de Ricla, en Zaragoza, provocó este lunes la interrupción de la circulación de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. Los casi 300 pasajeros a bordo fueron evacuados inmediatamente. Como consecuencia del incidente, unos 20.000 viajeros se vieron afectados por los retrasos y la suspensión de la línea.