La Comisión Europea ha advertido de que los recientes ciberataques contra los sistemas de refrigeración de supermercados en varios países de la Unión Europea "no son incidentes aislados", aunque ha evitado pronunciarse sobre su posible origen o vincularlos con Rusia, al considerar que corresponde a las autoridades nacionales investigar lo ocurrido y determinar quién está detrás de estos ataques.