La chispa de Sol en Madrid ha prendido la llama en otros lugares el país, con acampadas en grandes ciudades como Barcelona, Málaga, Palma o Bilbao. En La Ciudad Condal tienen claro que no se van a mover hasta el viernes y, en función de lo que se vote el viernes en el Congreso, no descartan de resistir de manera indefinida. Mientras, muchos vecinos se acercan para ofrecer comida o agua.