Más de la mitad de los inquilinos (58%) considera improbable poder adquirir una vivienda en el futuro, con solo un 14,4% que se muestra optimista en este aspecto, y la herencia se perfila como un mecanismo cada vez más relevante en el acceso a una casa: el 21,2% de quienes ya tienen casa en propiedad cree probable heredar otra, frente al 11,6% de las personas arrendatarias.