Donald Trump ha encontrado un nuevo enemigo en sus guerras comerciales. El robot humanoide chino representa, para el presidente, la nueva amenaza para su seguridad y ha prohibido su venta en Estados Unidos. Teme que, poco a poco, se puedan convertir en un ejército de infiltrados. Y a tener de lo que señalan los expertos, puede tener razón. "Tienen la posiblidad de enviar datos al fabricante o al Gobierno que toque".
Disponible hasta 30/10/2026