Quino, un perro labrador de siete años pasó una intensa semana trabajando sin descanso para tratar de localizar a personas desaparecidas entre los edificios en ruinas que colapsaron tras el terremoto de Venezuela. Una dura labor en la que participó dentro del contingente formado por los bomberos y perros de rescate de la ONG Intervención, Ayuda y Emergencias (IAE) de Algemesí (Valencia).