Un proyecto impulsado por la Universidad de Granada y en el que participan 16 países se ha convertido en una de las herramientas más eficaces para combatir la trata de menores. Se trata de DNA Pro Kids, una iniciativa que, desde su creación hace 20 años, ha permitido que más de 4.100 niños regresen con sus familias y ha evitado más de 300 adopciones ilegales.