La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil continúa analizando el zulo hallado en la antigua vivienda de la familia de Óscar Sanz, acusado de la desaparición y muerte de Esther López en Traspinedo. El hecho de que este habitáculo estuviera oculto bajo unas baldosas y no figurara en el plano entregado al nuevo propietario del inmueble despertó las sospechas de los investigadores.