Europa registró olas de calor sin precedentes en tierra y mar en 2025, un año en el que los incendios forestales arrasaron alrededor de 1.034.550 hectáreas (ha), la mayor superficie registrada hasta la fecha. De forma paralela, los glaciares de todas las regiones europeas tuvieron una pérdida neta de masa y la capa de nieve fue un 31% inferior a la media.