La guerra de Irán está encareciendo la vida a todos los consumidores y su efecto inflacionista se notó, no solo en los combustibles, la alimentación o los transportes, sino en algo más cotidiano como es el sexo. La empresa malaya Karex, el mayor fabricante de preservativos del mundo, ya ha informado de que se prepara para aplicar subidas de hasta un 30 % en sus precios debido al impacto directo de la guerra en Irán sobre la cadena global de suministros.