La familia materna de la bebé que falleció por las quemaduras que sufrió mientras le bañaba su expareja, sigue intentando entender lo que pasó aquel día y cómo pudo ocurrir el supuesto accidente que acabó con la vida de la menor. Los hechos ocurrieron en abril y la pequeña se sometió a seis operaciones y dos dolorosos injertos de piel, pero los médicos no consiguieron salvarle la vida.