España es el país del mundo en el que más se consume benzodiacepinas, fármacos utilizados para tratar la ansiedad o el insomnio. Cuatro de cada 10 han consumido ese tipo de medicamentos en los últimos cinco años. Se trata de un fármaco que se receta con demasiada frecuencia, ya que es más fácil que educar en hábitos saludables, según los expertos.