"Yo no he matado a Rocío". Dolores Vázquez fue injustamente encarcelada por un crimen que no cometió y del que todavía no ha recibido una indemnización. Se le condenó incluso mucho antes de la sentencia por el asesinato de Rocío Wanninkhof, una joven de 19 años que desapareció el 9 de octubre de 1999 cerca de Mijas.