Los grandes incendios que afectan estos días a distintos puntos de España, especialmente en las provincias de Ávila, Madrid y Toledo, están dejando miles de hectáreas calcinadas y una peor calidad del aire. La nube de humo y partículas generada por las llamas se ha extendido a numerosos municipios, donde muchos vecinos han notado el intenso olor a quemado.