El municipio tinerfeño de Arona permanece sobrecogido por el estremecedor crimen que ha sacudido a la localidad en plena madrugada de este viernes 20 de febrero. Eran la 1:00 cuando los gritos desesperados de una mujer daban la voz de alarma, provocando que los vecinos diesen el aviso a las autoridades: un niño de 10 años acababa de ser asesinado, presuntamente, por su propio padre