La pequeña Lina, la niña de 9 años a la que le han robado la silla de ruedas eléctrica, continúa en observación en el Hospital General de Castellón, donde ha ingresado este mediodía después de sufrir una caída en el colegio. "Sangraba por la frente y por la nariz y, además, estaba mareada y vomitaba", explica Lamiae, madre de Lina, que asegura que "debido a su parálisis cerebral, Lina tiene riesgo de sufrir un ataque epiléptico si tiene algún golpe".