No ha habido comprador para el ático por el que la Comunidad de Madrid llegó a pagar en secreto más de 6 millones de euros y que le ha generado una polémica. El gobierno de Díaz Ayuso dice que seguirá buscando un posible interesado. Hoy, por primera vez, el ejecutivo madrileño ha reconocido que ese inmueble se adquirió para alojar de forma ocasional a posibles autoridades.