Las altas temperaturas alcanzadas este verano en gran parte de Europa han afectado a los glaciares en Suiza, que han perdido en el último año un 5,5 % de su volumen de hielo. Se trata de una de las mayores pérdidas jamás registradas, después de un invierno con muy poca nieve y sucesivas olas de calor intenso en la primavera y el verano, según entidades científicas.