Un gran descubrimiento en la bahía de la Palma será extraído de las aguas del Mediterráneo. Se trata de el primer barco romano cuyos restos saldrán del agua. Decenas de arqueólogos submarinos limpian el pecio de la nave, cuyo origen data del siglo IV. Por delante quedan meses de un trabajo exhaustivo para conocer más de la importancia del comercio durante aquella época en esas aguas.