Pese a estar en mitad del desierto, Coachella se ha convertido en el festival de música más exclusivo del mundo, donde todos los influencers y celebrities quieren estar. Karol G, Sabrina Carpenter o Justin Bieber son solo algunos de los artistas que han cautivado al público este año en un festival que sorprende por sus elevados precios. No todo el mundo se puede permitir acudir al evento.