La Conferencia Mundial de Robótica de Pekín ha mostrado un panorama en el que los robots humanoides avanzan con rapidez hacia tareas que hasta ahora realizaban personas. En el recinto, estos dispositivos no solo posan ante las cámaras, sino que mueven paquetes, embolsan productos, doblan ropa y recogen basura mientras sus fabricantes buscan que dejen de ser simples atracciones tecnológicas para convertirse en trabajadores y bienes de consumo.