Las imágenes del accidente lo dicen todo sobre la gravedad del impacto, que pudo ser peor si no hubiera sido por la heroica actuación del piloto neerlandés, Loek Hartog que le salvó la vida de uno de sus rivales en la carrera del China GT. El británico Ollie Millroy quedó atrapado en el Ferrari que conducía y que se incendió durante la Carrera en el Circuito Internacional de Shanghái.